LAS ESTRELLAS
Las estrellas han iluminado el firmamento guiando a nuestros antepasados y a cientos de especies desde hace milenios. Pero, ¿cuánto conoces acerca de ellas?
Cuando hablamos de
las estrellas, nos referimos desde luego a esos puntitos brillantes que se
observan en el firmamento cuando cae la noche. En realidad, son grandes
esferas luminosas compuestas de plasma. A pesar de hallarse en
continua combustión, conservan su propia
forma gracias a la enorme fuerza de gravedad que generan.
Tipos de estrellas
· Según su ciclo de vida. Se clasifican
de acuerdo al momento de sus ciclos vitales en que estén: protoestrellas,
gigantes rojos, enanas blancas, enanas negras o estrellas de neutrones (o, en
su defecto, agujeros negros).
· Según su luminosidad y temperatura. Dependiendo
de qué tan brillantes e intensas sean, se clasifican en (de menor a mayor intensidad
y brillo): enanas blancas, sub-enanas, estrellas enanas (como nuestro Sol),
sub-gigantes, gigantes, gigantes luminosas, supe gigantes, supe gigantes
luminosas o hipergigantes.
Algunas estrellas han sobresalido siempre del resto. Su brillo es un factor de cuanta energía despiden, lo cual se conoce como su luminosidad, y también la distancia a la que se encuentran de la Tierra. Las estrellas del cielo también pueden parecer de diferentes colores porque sus temperaturas no son iguales. Las estrellas calientes son blancas o azules, mientras que las más frías parecen tener tonos rojos o anaranjados.
Un par de prismáticos de tamaño 7x50 puede ser ideal para observar las estrellas. Si prefieres los telescopios, los refractores y los reflectores, que enfocan la luz estelar con espejos, son los más comunes. Que tengan lentes de alta calidad y un conjunto de tres oculares que puedas usar para cambiar el aumento son las características más importantes para poder observar tranquilamente las estrellas.
Las estrellas pueden tener muchos tamaños, que las clasifican en un rango desde estrellas enanas a supergigantes. Las supergigantes pueden tener radios mil veces mayores que el Sol. Debido a su gran masa, consumen energía a un ritmo muy elevado, siendo muy luminosas; por ejemplo, Naos tiene una luminosidad de aproximadamente un millón de veces la del Sol. Sin embargo, tienen una vida breve porque agotan su combustible nuclear en unos pocos millones de años y explotan como supernovas al final de sus vidas.
Cuando explotan, las supernovas arrojan material al espacio a una velocidad entre 15 000 y 40 000 kilómetros por segundo. Estas explosiones producen gran parte del material del universo, incluyendo elementos como el hierro, que conforma nuestro planeta e incluso a nosotros mismos. Los elementos pesados sólo se producen en las supernovas, por lo que todos nosotros llevamos en nuestros cuerpos remanentes de estas explosiones.
Ejemplos de estrellas
Algunas de las estrellas más comunes del firmamento son:
- Sirio (Sirius). También llamada Alfa Canis Maioris, es la estrella más brillante del firmamento nocturno terrestre, ubicada en la constelación Canis Maior. Se trata en realidad de un sistema de dos estrellas, Sirio A y Sirio B, e incluso se supone que exista una Sirio C.
- Canopo (Canopus). La segunda estrella más brillante del cielo nocturno, se ubica en la constelación de la quilla, a 309 años luz de nosotros, y presenta una luminosidad de 13300 veces nuestro modesto Sol. Es decir, es más luminosa que Sirio, pero se halla también mucho más lejos.
- Arturo (Arcturus). También llamada Alfa Bootis, es la tercera estrella más brillante del cielo nocturno, hallada en la constelación del boyero, en el hemisferio celeste norte. Es una gigante naranja ubicada a 36,7 años luz de nuestro Sistema solar.
- Vega. Llamada también Alfa lyrae, dado que se halla en la constelación de la lira, se halla relativamente cerca de la Tierra: apenas a 25 años luz. Y aunque posee una décima parte de la edad del Sol, es 2.1 veces más masiva, y bastante pobre en elementos más pesados que el helio. Vega fue la primera estrella en ser fotografiada y analizada espectroscópicamente.
- Betelgeuse. De la constelación de Orión, llamada por ende Alfa orionis, es una estrella supergigante roja, la novena en brillo de todo el firmamento. Es una estrella vieja, que ha agotado ya su combustible principal (hidrógeno), por lo que sus temperaturas son relativamente bajas (3.000 K) y emite importantes cantidades de luz roja e infrarroja.
- Aldebarán. Llamada también Alfa tauri, es la estrella principal de la constelación de Tauro, de color rojo anaranjado y 425 veces más luminosa que nuestro Sol, a pesar de tener apenas 1,7 veces su masa. La sonda Pionerr 10 se halla en ruta hacia Aldebarán, y se estima que la alcanzará en unos 1.690.000 años.
Estrellas fugaces
Al contrario de lo que su nombre indica, las estrellas fugaces no son propiamente estrellas. Se trata más bien de residuos y objetos astronómicos de poco tamaño que, al ingresar a la atmósfera terrestre, son víctima de la fricción y se encienden, despidiendo luz y generando un fenómeno visible desde la superficie.
Las estrellas fugaces son, realmente, meteoritos o meteoros, sólo que de un pequeñísimo tamaño (entre un milímetro y varios centímetros), por lo que no suelen llegar al suelo, sino que se desvanecen y desintegran a medida que caen.
En una lluvia de estrellas no caen realmente estrellas del cielo. Por el contrario, este fenómeno se debe a que nuestro planeta ha ingresado momentáneamente en la órbita de un cometa, recibiendo parte de los gases y fragmentos que se desprenden de su coma a lo largo de miles de kilómetros de largo.
Estas lluvias de material, que bien son asimilables a las lluvias de meteoros, cuando son muy abundantes, penetran la atmósfera en donde la fricción las enciende y generan luz a su paso. Dado que esto suele ocurrir con cierta frecuencia (según el período de los cometas), las lluvias de estrellas pueden recibir nombres específicos, como es el caso de las Leónidas o las Perseida.
Fuente: https://concepto.de/estrellas/#ixzz8FCMYkHZd
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